Posts Etiquetados con ‘dieta equilibrada’

Ensaladas de verano

Mayo 23rd, 2010

Este escrito ha sido publicado por la Revista Consomer Eroski, de la Fundación Eroski,  de la que se ha realizado la siguiente copia.

Indispensables para una dieta equilibrada

La dieta mediterránea, basada en el consumo de vegetales, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades de máximo impacto en los países desarrollados, como las cardiovasculares, las degenerativas y el cáncer. Sin embargo, a pesar de que nuestro país posee un potencial productivo privilegiado y por mucho que los conocimientos actuales demuestran el papel beneficioso de la dieta en la salud, hay constancia de que no consumimos ni la mitad de la cantidad diaria recomendada de hortalizas y vegetales, un mínimo de 400 gramos diarios, o lo que es lo mismo, de tres a cinco raciones al día. Para cubrir esas recomendaciones las ensaladas pueden ayudarnos, especialmente en verano.


Son muy fáciles de preparar, y por su elevado contenido en agua y otros nutrientes esenciales para nuestro organismo, sacian nuestra hambre y sed de una manera apetitosa y contribuyen a mantener la piel bien nutrida e hidratada.

Diez motivos para incluir ensaladas en el menú de cada día

  • Hidratan y refrescan. Más del 90% de la composición de las hortalizas, base de las ensaladas es agua. Comer ensalada es una forma sencilla y rápida de hidratar el cuerpo en los días calurosos.
  • Dan vitalidad. Los vegetales son fuente excelente de vitaminas que regulan múltiples procesos orgánicos, como el buen funcionamiento del sistema nervioso.
  • Depuran el organismo. La acción depurativa, desintoxicante y diurética de las ensaladas se debe al alto contenido de agua, la riqueza en potasio, al bajo aporte de sodio de los vegetales que las componen, así como a la presencia de aceites esenciales que dilatan los vasos renales. Así, comer ensaladas cada día contribuye a eliminar el exceso de líquidos y resulta beneficioso en caso de hipertensión, retención de líquidos y oliguria (producción escasa de orina). Al aumentar la producción de orina se eliminan, además de líquidos, sustancias de desecho disueltas como ácido úrico, urea, etc., y por ello, las ensaladas convienen en caso de hiperuricemia y gota, afecciones articulares o diversos reumatismos y a las personas con tendencia a formas cálculos renales. Los vegetales más diuréticos: apio, espárragos frescos, escarola, endibia, cebolla…
  • Protegen la piel. Los rayos solares son los principales agresores para la piel y una de las causas del envejecimiento y del desarrollo de melanomas. A través de variadas ensaladas aportamos los nutrientes básicos para mantener la piel en perfecto estado. Las hortalizas de llamativos colores (zanahoria, remolacha, pimientos, tomate, col lombarda, lechuga lollo rojo…) aportan beta-caroteno que se transforma en vitamina A, que renueva la piel y las mucosas y vitamina C, que mejora la producción de colágeno, una proteína que mantiene la piel tersa y sin arrugas. Si se acompañan de aguacate o frutos secos y se condimentan con aceite de oliva virgen y germen de trigo, se enriquece la ensalada en ácidos grasos insaturados, imprescindibles para mantener una piel estructurada e hidratada, y de vitamina E, que evita la aparición de manchas de envejecimiento.
  • Regulan la función intestinal. Por la riqueza en fibra de los vegetales, una ensalada resulta laxante, por lo que previenen o mejora el estreñimiento. Además, la fibra contribuye a reducir el colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre), beneficioso en caso de hipercolesterolemia y diabetes.
  • Aportan pocas calorías. Muy adecuadas para todas las personas, y especialmente para quienes siguen una dieta de adelgazamiento, eso sí, sin abusar de los aliños. Además, comenzar la comida con una ensalada, sacia y reduce el apetito, lo que interesa en estas circunstancias.
  • Cuidan el corazón. La abundancia en antioxidantes (carotenoides -beta-caroteno, ácido alfa-lipoico, licopeno-, vitamina C, vitamina E, flavonoides, selenio…) en los vegetales convierte a las ensaladas en platos aliados del corazón. Los antioxidantes bloquean la acción dañina de los radicales libres, sustancias implicadas en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.
  • Mejoran la digestión. El ligero amargor de hortalizas como la escarola, el apio, la hierba de los canónigos, la achicoria, la alcachofa, la endibia o el rábano estimula el funcionamiento de la vesícula biliar y del hígado. Además, los germinados (soja, alfalfa, berro, rábano) y fermentados (chucrut) enriquecen la dieta en enzimas, y todo ello es esencial en la digestión de los alimentos. Por tanto, incluir estas hortalizas en la ensalada, resulta aperitivo y tonificador, y se aconsejan en particular a quienes padecen dispepsia, hígado perezoso y trastornos de la vesícula biliar.
  • Previenen la anemia. La falta de hierro o de ácido fólico se relaciona con distintos tipos de anemia. Las verduras de hoja verde -acelga, espinaca, grelos, berros o escarola- son especialmente ricas en clorofila (con demostrados efectos antianémicos), folatos y hierro, por lo que interesa incluirlas en ensaladas en caso de anemia. Para aprovechar mejor el hierro vegetal (hierro no hemo) se aconseja acompañar el menú con alimentos ricos en vitamina C, como cítricos, kiwi, frutas tropicales, tomate, pimiento, etc. Además, por su contenido en folatos, las ensaladas son imprescindibles en la dieta de la mujer embarazada para prevenir graves trastornos en el bebé.
  • Son sabrosas y nutritivas. Hojas de lechugas diversas, escarola, endibias, espinacas, hierba de los canónigos, cebolla, pepino, ajo, zanahoria, remolacha, tomate, espárragos, apio, pimientos, germinados… Cuanta más variedad de hortalizas y verduras incluya la ensalada mayor es la riqueza nutritiva y esto se traduce en mayor vitalidad y energía. Como complemento del aliño, la levadura de cerveza, las semillas de sésamo, el germen de trigo u otros productos dietéticos, además de enriquecer en vitaminas y minerales los platos, proporcionan agradables sabores.

Algunas sugerencias

Ensalada verde. Rápida de preparar, muy nutritiva y perfecta para los más tradicionales. Se pueden mezclar diferentes aceites (oliva, girasol, soja…), distintos vinagres (manzana, jerez, eneldo…), hierbas aromáticas (cebollino, perejil, ajo, orégano, albahaca…) y frutos secos.

Ensalada mixta. Miscelánea de sabores al mezclar vegetales con ingredientes de origen animal (carnes, pescados, huevo, queso, yogur…). Es un plato muy nutritivo, rico en proteínas y bien combinado, se puede convertir en el ejemplo de una cena ligera, pero muy saludable.

Ensalada energética. Combinar los vegetales con arroz, pasta, patata o legumbre es la manera idónea de convertir una ligera ensalada, un plato energético, además de nutritivo. Crudas, partidas en juliana o en trozos pequeños, rehogadas y mezcladas con esmero, dan un toque diferente y jugoso al plato y un sabor original.

Ensalada de frutas. Combinar los sabores vegetales y ligeramente amargos de algunas hortalizas, con el toque dulzón y ácido de las frutas, es un deleite para los sentidos.

www.consumer.es

Consumo diario

Enero 1st, 2010

Este escrito ha sido publicado por la Revista Consomer Eroski, de la Fundación Eroski, de la que se ha realizado la siguiente copia.

Cantidades Diarias Orientativas, valores recomendados de energía y nutrientes

Estas medidas, que aparecen en las etiquetas, ayudan a conocer cómo un producto contribuye a mantener una dieta equilibrada

Las Cantidades Diarias Orientativas (CDO) son la referencia a la energía (en Kilocalorías y Kilojulios), los nutrientes de los alimentos (macronutrientes, como proteínas, hidratos de carbono, incluida la fibra, y grasas) y los micronutrientes (minerales y vitaminas) que necesitan la mayoría de las personas sanas para mantener su salud. La industria alimentaria proporciona en alimentos y bebidas la información relativa a calorías y nutrientes, según la ración que se consuma. El objetivo es que los consumidores mejoren su comprensión sobre la contribución de cada producto al logro de una dieta equilibrada.

De la teoría a la práctica

etiquetaverde1
- Imagen: Jennifer Dickert -

Las Cantidades Diarias Orientativas se denominan también Recomendación Diaria Aconsejada, RDA, o Cantidad Diaria Recomendada, CDR. Sus valores de energía se calculan a partir de las necesidades medias estimadas de la población. Para un adulto, este cálculo tiene en cuenta tres aspectos: el metabolismo basal, el ejercicio físico y la termogénesis. El primero es la cantidad de energía necesaria para el mantenimiento de los procesos vitales. Representa alrededor de dos tercios de las necesidades energéticas totales y varía en función de la edad (disminuye con los años), el sexo (mayor en el masculino), el tamaño y la composición corporal, el crecimiento, la ingesta, la genética, la temperatura ambiental y ciertas patologías.

El ejercicio físico representa alrededor de un tercio del gasto energético total (GET), aunque varía según la edad, el sexo y la ocupación del tiempo de ocio o la exigencia física del trabajo. La termogénesis es el gasto energético necesario para realizar los procesos de digestión, absorción y metabolismo de los nutrientes, además del gasto secundario al frío, el estrés y la toma de medicamentos. La termogénesis inducida por la dieta consume alrededor del 10% de la cantidad de calorías ingeridas.

En general, se establecen recomendaciones para una persona tipo que realiza una actividad ligera o moderada. La CDO de energía para una mujer adulta se estima en 2.000 kcal. En el caso de los hombres asciende a 2.500 kcal. Estos valores se utilizan como referencia para calcular las Cantidades Diarias Orientativas de los distintos nutrientes, ya que las necesidades energéticas y nutricionales individuales se han de adaptar según las distintas situaciones, como el nivel de actividad física, el momento de la vida (infancia, adolescencia, embarazo, lactancia) o la situación de salud o enfermedad.

Los dietistas-nutricionistas traducen a raciones de alimentos los aportes nutricionales recomendados, expresados en términos nutritivos. De esta forma, pretenden formar e informar al consumidor para que pueda hacer elecciones dietéticas más saludables. No obstante, la industria alimentaria añade de manera complementaria estos valores nutritivos en sus etiquetas para que el consumidor sepa cómo se nutre.

El papel de la industria alimentaria

En los últimos años, cada vez más fabricantes y empresas de distribución de alimentos contemplan en el etiquetado los nutrientes más susceptibles de aumentar el riesgo de padecer algún trastorno relacionado con la alimentación: grasas, grasas saturadas, azúcares y sodio (o sal). Esta iniciativa privada responde a la propuesta europea enmarcada en el Proyecto Flabel, cuyo objetivo es ofrecer un mejor diseño y formato de las etiquetas, con contenidos más claros, para que resulten más comprensibles al consumidor.

Algunos fabricantes y empresas de distribución agregan pictogramas que resaltan las particularidades de un alimento según sea rico en fibra o fuente de fibra, sin grasas vegetales parcialmente hidrogenadas, sin sal o bajo en sal, sin azúcares añadidos o light.

Estas declaraciones saludables tendrán que responder a las normas establecidas por la normativa vigente, el Reglamento 1924/2006, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.

SEMÁFORO NUTRICIONAL

Todos los productos de marca propia EROSKI incluyen desde septiembre de 2007 el denominado semáforo nutricional. El objetivo de este etiquetado avanzado es aportar la información de una manera más clara, completa y comprensible para el consumidor, de manera que pueda interpretar y entender con un simple vistazo los valores nutricionales y la relevancia que puedan tener en su salud.

Las particularidades del semáforo nutricional se resumen en los siguientes puntos:

· Información nutricional en el FRONTAL DEL ENVASE para que el consumidor la localice de forma rápida.

· Información nutricional POR RACIÓN del alimento para identificar de manera más sencilla la cantidad real que se ingiere de cada nutriente.

· Información de la ingesta recomendada para la ENERGÍA Y LOS NUTRIENTES considerados importantes desde el punto de vista de la salud pública (azúcar, grasa, grasa saturada, sal y fibra), por ración de alimento. Para los cuatro primeros hay definida una ingesta máxima recomendada (su consumo se debe vigilar), mientras que para la fibra se establece una ingesta diaria mínima recomendada (porque en términos generales, su consumo se debe aumentar).

·       Por ración del alimento, información del porcentaje de cada uno de los nutrientes según la CANTIDAD DIARIA ORIENTATIVA (CDO) para facilitar que el consumidor conozca qué supone la cantidad de nutriente de una ración de alimento respecto a la Cantidad Diaria Orientativa.

· CÓDIGO DE COLORES. Verde, amarillo y naranja. Con un simple vistazo, el consumidor identifica si una ración del alimento tiene un alto (naranja), medio (amarillo) o bajo (verde) contenido de calorías, azúcar, grasa, grasa saturada y sal.

Autor: Por MAITE ZUDAIRE

www.consumer.es