Archivos para Noviembre, 2009

El Selenio como antioxidante

Noviembre 30th, 2009

Este escrito ha sido publicado por la Revista Consomer Eroski, de la Fundación Eroski, de la que se ha realizado la siguiente copia.

Acción antioxidante del selenio

Este oligoelemento ayuda al organismo a prevenir enfermedades degenerativas

La presencia y requerimiento de selenio en el organismo es pequeña. Sin embargo, esto no le resta importancia ya que, además de destacar por sus propiedades antioxidantes, este mineral se relaciona con la actividad similar de la vitamina E. Las nueces y las verduras son los alimentos con mayor contenido de selenio, aunque una dieta variada garantiza un aporte suficiente de este oligoelemento.

Condiciones antioxidantes

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- Imagen: Jean Marconi

La respiración es esencial para el organismo. El oxígeno contribuye a la producción de los radicales libres, unas moléculas que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud porque alteran el ADN (los genes), las proteínas y las grasas.

Algunas células del cuerpo humano se renuevan de forma continua (piel, intestino), mientras que otras no tienen esta posibilidad (células del hígado). Con los años, los radicales libres pueden favorecer una alteración genética sobre las primeras, que contribuye a aumentar el riesgo de cáncer o a reducir la funcionalidad de las segundas, una característica propia del envejecimiento. Un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y enzimas denominadas antioxidantes bloquean el efecto dañino de los radicales libres. Entre ellas destaca el selenio.

Funciones

El selenio frena el efecto nocivo de los radicales libres ya que forma parte de la glutation peroxidasa, una enzima antioxidante propia del organismo. Ésta asegura la destrucción del peróxido de hidrógeno, que se forma como consecuencia de la oxidación. La función del selenio es evitar este proceso, al actuar sobre las células y las membranas celulares.

Este mineral está vinculado con el sistema inmunológico porque es capaz de aumentar la producción de glóbulos blancos. Por ello se estudia su acción protectora frente al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento. Otras funciones relevantes en las que participa son la neutralización del efecto de los metales pesados y su participación en el metabolismo de los lípidos o grasas. Algunos estudios indican, incluso, que una dieta deficiente en selenio puede influir de forma negativa en la fertilidad masculina.

FUENTES DE SELENIO

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- Imagen: flydime

La nuez de Brasil es el alimento con más cantidad de selenio. Sin embargo, es tan poco conocido como el propio mineral. Le siguen los cereales integrales, el marisco, los pescados, las carnes y los productos lácteos. Las verduras constituyen también una buena fuente de selenio, aunque su contenido depende de la presencia de este oligoelemento en la tierra de cultivo.

Una dieta variada, con productos animales y vegetales, garantiza un aporte suficiente de selenio para el organismo. Su deficiencia en el cuerpo humano es poco frecuente, pero cuando se da, causa dolor muscular y problemas de corazón. Diversos estudios relacionan las zonas geográficas con una menor presencia de selenio en la tierra y, en consecuencia, en los alimentos cultivados en ella, debido a la sobreexplotación del terreno. En estas zonas podría detectarse una mayor incidencia de cáncer en la población, aunque las investigaciones en este aspecto no son concluyentes.

La cantidad diaria recomendada es de 50 microgramos (un microgramo es la millonésima parte de un gramo), que se satisface con una dieta equilibrada. En circunstancias específicas puede ser preciso un aporte complementario, como en personas con hábitos alimentarios insanos, fumadoras o ancianas.

Fuente: www.consumer.es


La Dieta Mediterránea

Noviembre 30th, 2009

Este escrito ha sido publicado por la Revista En buenas Manos,  de la que se ha realizado la siguiente copia.

La Dieta Mediterránea

La dieta mediterránea es una de las más completas que podemos encontrar y si la seguimos nuestra salud puede beneficiarse de todo lo bueno que nos ofrece. ¿Quieres conocer los alimentos que integran la dieta mediterránea y por que es tan saludable?

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¿Qué es la dieta mediterránea?

Desde tiempos remotos en los países de la zona del Mediterráneo se ha seguido una alimentación muy natural, de acuerdo a las estaciones y al clima y muy rica y variada, pues los países de la zona siempre se han comunicado con facilidad, lo que favorecía el intercambio de productos.

A mitad del siglo pasado Ancel Keys estudio la dieta de los países mediterráneos descubriendo que las muertes por enfermedades cardiovasculares eran menores en esta zona que en otras, como EE.UU. o el norte de Europa.
Desde entonces se considera que la dieta mediterránea es una de las más completas y que seguirla ayuda a nuestro cuerpo a sentirse bien y a mantener ciertas enfermedades alejadas de nosotros.

El aceite de oliva, las verduras de temporada y más pescado que carne, todo en las proporciones correctas hacen que cada día esta dieta tenga más seguidores.

¿Por qué la dieta mediterránea se considera una de las más saludables?

Nuestra salud, el estado de ánimo e incluso el vernos más guapos están directamente relacionados con nuestra alimentación. Nos estamos aficionando demasiado a la comida rápida, a los precocinados y nuestro organismo acaba resintiéndose. Si a eso añadimos que nos movemos muy poco y consumimos muchas grasas el riego de engordar y padecer algún problema cardiovascular aumenta.

Si queremos evitar todo esto lo tenemos realmente fácil, empecemos por introducir cambios en nuestra estilo de vida. Vamos a seguir una dieta que es muy sana: la dieta mediterránea.
Los alimentos que componen esta dieta son los mejores aliados que podemos encontrar para mantenernos sanos, pues es una dieta rica en nutrientes, antioxidantes y muy equilibrada.

Las grasas que nos aporta son insaturadas pues proceden del aceite de oliva, pescados azules y frutos secos, por lo que ayudan a prevenir el colesterol. .
Es muy rica en cereales, legumbres, frutas y verduras con lo que tenemos asegurado el aporte de fibra necesario para un buen tránsito intestinal. Esto ayuda en la prevención de la obesidad, el cáncer de colon o la diabetes.
Todos estos alimentos nos proporcionas las vitaminas y minerales necesarios para que nuestro cuerpo funcione correctamente y luzca un aspecto estupendo.

Con la ingesta de cereales conseguiremos toda la energía que necesitamos y a nuestros músculos llegarán las mejores proteínas provenientes del pescado, frutos secos, huevos, etc.

Alimentos básicos de la dieta mediterránea

En la dieta mediterránea hay gran abundancia de alimentos de origen vegetal, que aunque ahora ¿gracias? a los invernaderos disponemos de cualquier especie durante todo el año, antes se consumían los específicos de cada estación, lo cual es más conveniente y saludable. Sus representantes son:

  • Los cereales y sus derivados.
  • Las legumbres: garbanzos, lentejas, habichuelas, etc.
  • Las frutas, verduras y hortalizas.
  • Los frutos secos: nueces, avellanas, almendras, etc.
  • El aceite de oliva: el rey indiscutible de la cocina mediterránea.

Pero también se consumen alimentos de origen animal, entre los que podemos destacar:

  • El pescado, sobre todo el azul, tiene en esta dieta un gran protagonismo.
  • La leche, sus derivados y los huevos.
  • Se consume menos cantidad de carne y con menos frecuencia.

Tradicionalmente en esta zona la bebida que acompaña las comidas es el vino, que tomado con moderación, es un buen complemento.

Cantidades recomendadas en la dieta mediterránea

Debemos desterrar de nuestra dieta los dulces, bollos, golosinas, algunos tipos de embutidos y las comidas rápidas.

  • De acuerdo a la pirámide nutricional, las cantidades diarias que debemos tomar de cada alimentos son las siguientes
    De 3 a 5 raciones de pan, cereales o tubérculos (pasta, arroz, patatas, cuscús…)
  • De 2 a 3 piezas de fruta fresca y de 2 a 4 raciones de verduras y hortalizas (pueden ser 5 raciones diarias entre frutas y verduras)
  • De 2 a 3 raciones de queso, lácteos, pescado azul o legumbres
    Un mínimo de 20 gramos diarios de aceite de oliva o un puñado de frutos secos
  • Dos o tres veces a la semana: huevos y aves de corral
  • Esporádicamente: carnes rojas y azúcares simples

¿Sabías que…?

España, Italia, Grecia y Marruecos han presentado una candidatura para que la Dieta Mediterránea sea inscrita en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
Estas costumbres alimentarias se pueden definir como una filosofía de vida, integrada por la forma de vida activa, las relaciones sociales y el clima, entre otras.

Autor: Elia Arcas
Articulista de Enbuenasmanos

Fuente:  www.enbuenasmanos.com

Contra el colesterol

Noviembre 30th, 2009

Este escrito ha sido publicado por la Revista Consomer Eroski, de la Fundación Eroski, de la que se ha realizado la siguiente copia.

Semillas de lino: remedio casero contra el colesterol

El uso de estos granos u otros complementos es más una ayuda profiláctica que un tratamiento

El colesterol elevado en plasma supone un riesgo demostrado de enfermedad cardiovascular. Los depósitos alrededor de las arterias son una de las causas de arteriosclerosis, un paso previo para el infarto. Nuevos estudios llevados a cabo con semillas de lino apuntan efectos positivos en el control de la glucosa en sangre y del colesterol, en particular, del LDL colesterol (perjudicial). Los resultados son más notables entre personas con antecedentes familiares de dislipemias o enfermedades cardiovasculares.

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- Imagen: Ratha Grimes

Las personas cuyos niveles de colesterol en sangre alcanzan los 240 mg/dl duplican el riesgo de sufrir un infarto de miocardio, con respecto a quienes rondan los 200 mg/dl. Así lo advierte la Fundación Española del Corazón. Tras el diagnóstico médico de hipercolesterolemia, el tratamiento dietético es la primera elección para corregir la dislipemia. Se conocen una serie de alimentos que, por su particular composición química, son obligatorios en el menú diario para lograr que la terapia dietética sea eficaz: aceite de oliva, aguacate, nueces, pescado azul, legumbres y frutas y hortalizas frescas de la temporada.

El uso de complementos dietéticos es una medida extra para reducir los niveles de colesterol. Los más populares son la lecitina de soja, las cápsulas de aceite de pescado y los preparados de ajo. Otras opciones novedosas son las semillas de lino, el jengibre y el nopal.

Si a pesar de seguir una alimentación adecuada y recurrir a los complementos dietéticos los resultados en la reducción de la colesterolemia no son óptimos, el médico especialista analizará la necesidad de emplear fármacos. Su efecto será más intenso, rápido y eficaz.

Semillas de lino y colesterol

La combinación de fibra y ácidos grasos omega 3 en las semillas de lino le confieren cualidades protectoras frente a enfermedades cardiovasculares

El uso de semillas de lino u otros complementos para reducir el colesterol actúa más como una ayuda profiláctica que terapéutica. Puede ser una estrategia útil para controlar el colesterol, en particular, entre los individuos con antecedentes familiares de dislipemias o enfermedades cardiovasculares. Se dispone de referencias recientes acerca de los efectos positivos de las semillas de lino en el control de la glucosa en sangre y del colesterol, sobre todo, del LDL colesterol (perjudicial).

La última y más completa es la revisión realizada desde el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York (EE.UU.). Se han identificado dos componentes bioactivos en las semillas: la fibra soluble (pectinas y mucílagos) y el aceite rico en ácidos grasos insaturados (en ácido alfa-linolénico, un tipo de ácido graso omega 3). Este último es más abundante en el aceite de lino. El ácido alfa-linolénico es precursor directo de los ácidos grasos omega 3, EPA y DHA. Numerosos estudios comparan sus efectos hipocolesterolemiantes con los del aceite de pescado. Los omega-3 tienen un papel en la prevención de las enfermedades cardiovasculares y un efecto antiinflamatorio.

La combinación de ambos factores nutricionales, fibra y ácidos grasos omega 3, explica que se publiciten las semillas de lino por sus cualidades protectoras frente a enfermedades cardiovasculares. Pese a estos usos prometedores, los autores señalan que se precisan estudios de mayor calidad para hacer cualquier recomendación.

Semillas, ¿enteras, molidas o en aceite?

Desde el Laboratorio de Biología Celular del St. Boniface Hospital Research Centre de la Universidad de Manitoba, en Canadá, dan un paso más y estudian la biodisponibilidad del ácido alfa-linolénico de las semillas y sus efectos fisiológicos según la forma en la que éstas se tomen: enteras, molidas o en aceite de linaza. Para esta investigación se elaboraron panecillos con un complemento de 30 gramos de semillas o seis gramos de ácido alfa-linolénico en el aceite. Los efectos sobre los niveles plasmáticos de ALA (ácido alfa-linolénico) se midieron en los participantes al mes, a los dos meses y a los tres meses.

Los investigadores concluyeron que tras la ingestión de aceite de lino y de semillas molidas, se alcanza un aumento significativo de los niveles de ALA (ácido alfa-linolénico) en plasma, aspecto que no sucede si se toman las semillas enteras. Un resultado que sorprendió a los autores es que no se detectara un incremento significativo de los niveles plasmáticos de ácido eicosapentaenoico (EPA) o docosahexaenoico (DHA) en cualquiera de los grupos participantes, pese a que el ácido graso que contienen de las semillas es precursor de los anteriores.

En este periodo de tiempo y con la dosis incluida en el ensayo no se comprobaron cambios en el colesterol total ni en los triglicéridos plasmáticos, si bien no se analizó si hubo cambios en los niveles de LDL-colesterol. Un aspecto negativo común a todos los grupos fue la aparición de malestar gastrointestinal durante las primeras fases del estudio. Estas molestias desaparecieron pasadas cuatro semanas en el grupo que tomó las semillas molidas o en forma de aceite, pero fue motivo de retirada de algunos individuos que tomaban las semillas de lino enteras.

PAN CON SEMILLAS

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- Imagen: Foodista

El pan al que se añade durante su elaboración goma de semillas de linaza puede ser una alternativa saludable. Un estudio evaluó el efecto de la goma de linaza en los niveles de glucosa y colesterol de baja densidad (LDL), gracias al trabajo de expertos canadienses del Department of Chemistry and Biology (Ryerson University, Ontario) e investigadores indios de la School of Medical Science and Technology, del Indian Institute of Technology (Kharagpur), y del Department of Biotechnology and Medical Engineering, del National Institute of Technology (Rourkela).

La goma de linaza está compuesta por mucílago, un tipo de fibra soluble abundante en las semillas de lino (junto a la cáscara) y con textura semejante a una goma. Las propiedades tecnológicas de la goma de linaza se relacionan con su alta capacidad espesante, de hinchamiento, de ligazón, que favorece la emulsión. En este caso, la goma de linaza se incorporó a la harina de trigo empleada para fabricar chapatis, un tipo de pan típico de India.

Un total de 60 pacientes con diabetes 2 siguieron una dieta durante tres meses que incluía el consumo de seis chapatis diarios con un total de cinco gramos de goma de linaza. El grupo de control compuesto también por 60 personas, consumió una dieta idéntica, pero los chapatis no llevaban lino. Se tomaron valores de la bioquímica antes de comenzar el estudio y en intervalos mensuales. Los resultados mostraron una disminución del colesterol total y del LDL colesterol. Mejoró también el perfil de la glucemia en ayunas en el grupo experimental.

Autor: Por MAITE ZUDAIRE

Fuente: www.consumer.es

Los zumos y la diabetes

Noviembre 30th, 2009

Este escrito ha sido publicatdo per la Revista Consomer Eroski, de la Fundación Eroski, de la que se ha realizado la siguiente copia.

Zumos para personas diabéticas

A pesar de que los jugos sin azúcar añadido son un alimento saludable para los afectados, hay matices que conviene recordar.

Muchas personas que padecen diabetes desconocen si pueden tomar zumo en sustitución de la fruta. La duda más común se refiere al efecto de su consumo sobre el nivel de glucosa sanguínea (glucemia). Por este motivo, a menudo lo excluyen de su dieta o limitan la ingesta. ¿Están justificadas estas decisiones? ¿Pueden tomar zumos de frutas las personas con diabetes?

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- Imagen: edward w

El zumo de fruta, al igual que las piezas enteras, debe su sabor dulce, en mayor medida, a un carbohidrato simple denominado fructosa. Ésta se asemeja a la sacarosa -azúcar de mesa- en su aporte calórico: 4 kilocalorías por gramo. Pero ambas tienen diferencias en cuanto a metabolismo y modo de asimilación en el organismo. La absorción de la fructosa es rápida, no provoca cambios bruscos en los niveles de glucosa sanguíneos y tampoco estimula la secreción de insulina.

Esto explica que las personas diabéticas toleren mejor los alimentos con fructosa en su composición, tanto de forma natural (frutas y zumos), como añadida (ciertas galletas, mermeladas, turrones y otros dulces). La clave está en el consumo moderado de estos alimentos, en seguir una dieta equilibrada.

Respuesta glucémica

El zumo provoca una subida de glucosa más pronunciada y rápida que la fruta, pero menor que otros alimentos con azúcares añadidos

Cuando se ingiere un alimento rico en carbohidratos, como un zumo o una pieza de fruta, se ponen en marcha en el organismo una serie de mecanismos para aprovechar estos nutrientes. Este proceso fisiológico se conoce como respuesta glucémica y hace referencia a la cantidad de azúcar que se incrementa en la sangre en un periodo de dos o tres horas después de haber comido. Se ha constatado que esta respuesta es mayor en el zumo que en la fruta.

El jugo provoca una subida de glucosa en sangre más pronunciada y más rápida, pero menor que otros alimentos dulces con azúcares añadidos, como chocolates, chucherías, productos de pastelería y repostería, incluido el propio azúcar que se emplea para endulzar. No obstante, cabe considerar que no todos los individuos tienen la misma respuesta y que ésta también varía si el zumo se toma solo o acompañado.

Cuando el zumo se consume junto con alimentos proteicos (leche y derivados, cárnicos, pescados, huevos) o grasos (frutos secos, aceites o grasas de untar como mantequilla o margarina), el aumento de la glucemia es menor, ya que el índice glucémico en este último caso es más bajo. La digestión de la mezcla de componentes de los alimentos es más compleja, por lo que los azúcares no se absorben de manera tan inmediata.

Tomar el zumo solo o en ayunas favorece que la absorción sea muy rápida, ya que no interfieren otros nutrientes en su digestión. Esto explica la práctica de tomar un azucarillo, un caramelo o un zumo en caso de hipoglucemia (niveles bajos de glucosa en sangre), con el fin de recuperarse del malestar cuanto antes.

Zumos que se pueden elegir

Los zumos adecuados para las personas con diabetes deben carecer de azúcar añadido, en el conjunto de una dieta controlada en hidratos de carbono. Es imprescindible leer el etiquetado y la lista de ingredientes, ya que la oferta en el mercado es extensa y la industria alimentaria amplía y modifica de forma constante las características de sus productos.

Desde hace unos años se comercializa una nueva versión de zumos: el néctar de frutas “sin azúcar añadido”, que es apto para personas con diabetes. También hay zumos “edulcorados”, que sustituyen el azúcar por sacarina u otros edulcorantes artificiales que confieren a los zumos un sabor dulce, pero que no interfieren en la glucosa sanguínea. Estos también serían válidos en caso de diabetes.

ETIQUETADO MUY CLARO

Los fabricantes deben informar con claridad en la etiqueta de la composición de azúcares en sus productos. En atención al Reglamento 1924/2006, sobre las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, deben diferenciar las siguientes denominaciones:

  • Sin azúcar: sólo podrá declararse que un alimento no contiene azúcar, así como efectuar cualquier otra declaración que pueda tener el mismo significado para el consumidor, si el producto no contiene más de 0,5 gramos de azúcar por 100 gramos o 100 mililitros.
  • Sin azúcares añadidos: podrá destacarse esta declaración en los alimentos que carezcan de monosacáridos (glucosa, fructosa), disacáridos (lactosa, sacarosa) y alimentos utilizados por sus propiedades edulcorantes. Si los productos tienen azúcares de manera natural, en el etiquetado debe constar que contienen “azúcares naturalmente presentes”.

Fuente: www.consumer.es

Los alimentos orgánicos en la Nutrición

Noviembre 30th, 2009

Este escrito ha sido publicatdo per la Revista Consomer Eroski, de la Fundación Eroski, de la que se ha realizado la siguiente copia.

El valor nutritivo de los alimentos orgánicos

Estos productos concentran, en pequeñas cantidades, más antioxidantes que los convencionales, según las últimas investigaciones

Los resultados de las encuestas revelan que una de las razones principales de los consumidores para comprar alimentos orgánicos es una “mayor calidad“, un concepto que se presta a diferentes interpretaciones entre los usuarios. Algunos consideran que es más sano que el convencional (contiene menos pesticidas, hormonas o metales pesados); otros entienden que es más nutritivo y hay quienes lo identifican con un mejor gusto. Si el consumidor deposita una confianza tan alta en la seguridad, calidad nutricional y beneficios para la salud, incluso está dispuesto a pagar un precio más elevado, estos parámetros deberían estar garantizados.

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- Imagen: Rob Owen-Wahl

En la última década se han publicado más de un centenar de estudios que comparan el valor nutricional (contenido en nutrientes) de los productos ecológicos con los convencionales. Entre ellos se constata una gran variabilidad en diseño, metodología y resultados, pero el debate que crea más polémica es tener la certeza y la seguridad de que los alimentos orgánicos son más nutritivos. Se admite que estos concentran más antioxidantes, pero en el conjunto de nutrientes -hidratos de carbono, proteínas, grasas, fibra, vitaminas, minerales no resultan más nutritivos que los convencionales.

Los términos “ecológico”, “biológico” u “orgánico”, así como sus diminutivos y derivados habituales, tales como “bio”, “eco”, etc., se pueden utilizar de manera indistinta para referirse al método de producción ecológica. Se define la agricultura ecológica como la técnica que “no emplea en los cultivos ni abonos sintéticos (nitrogenados o fosforados) ni pesticidas sintéticos”, mientras que la ganadería es un tipo de explotación donde el animal no está estabulado, puede moverse como si estuviese libre y come pastos en vez de piensos sintéticos.

Más cantidad de antioxidantes

El pasado mes de abril finalizó el European Project Quality Low Input Food (QLIF) que, con el impulso y la financiación de la Unión Europea, revisa las últimas investigaciones en el área de la producción orgánica y de bajo insumo, tanto vegetal como animal. Es el proyecto europeo de mayor envergadura llevado a cabo hasta la fecha e intenta averiguar los pros y los contras de la agricultura y la ganadería ecológicas y sus productos derivados. El objetivo es mejorar la calidad y la seguridad, además de reducir los costes de las cadenas europeas de suministro de alimentos ecológicos y de bajo insumo.

El proyecto integra un total de 15 países y ha tenido una duración de cuatro años. Una vez concluido, Carlo Leifert, experto en alimentación ecológica, profesor de la Universidad de Newcastle y director de QLIF, da a conocer los resultados preliminares del proyecto.

Las frutas y verduras orgánicas podrían tener hasta un 40% más de antioxidantes que los vegetales convencionales

Queda reflejado que las frutas y las verduras orgánicas tienen hasta un 40% más de antioxidantes que los vegetales convencionales. Otros ensayos anteriores corroboran este dato, al encontrar entre un 10% y un 50% más de compuestos antioxidantes (flavonoides, polifenoles, glucosinolatos). Para la leche, los hallazgos son llamativos. Se constata hasta un 60% más de ácidos grasos saludables, como el omega 3 y el ácido linoleico conjugado (CLA), una cantidad notablemente superior a la detectada en otros ensayos (entre el 10% y el 60%).

En consonancia con estos datos, la International Research Association for Organic Food Quality and Health (FQH) publicó en su boletín de marzo los últimos resultados de las investigaciones al respecto. Destacó que las hortalizas de hoja tienen entre un 5% y un 90% más de vitamina C, y el contenido de proteínas de los cereales de grano orgánico es entre un 10% y un 12% superior. Otros experimentos han hallado que los productos orgánicos tienen mayor contenido de materia seca (20% de media), que en términos relativos significa una mayor concentración de nutrientes por porción de alimento. El profesor Leifert refrenda que “comer alimentos orgánicos equivale a comer una porción extra de fruta y verduras al día”, en referencia a su mayor contenido en antioxidantes.

Según estos datos, se observa que la diferencia más apreciable registrada entre los alimentos ecológicos y los convencionales está en sus componentes antioxidantes, pero no en otros constituyentes también importantes de los alimentos (hidratos de carbono, proteínas, grasas, y variedad de vitaminas y minerales), necesarios todos ellos en su conjunto para una correcta nutrición humana.

El aspecto más destacado es que los ecológicos concentran menos sustancias consideradas nocivas (pesticidas, reguladores del crecimiento de las plantas, micotoxinas, antibióticos, bacterias resistentes a los antibióticos, activadores del crecimiento animal, hormonas, etc.). No obstante, el control en la producción de alimentos ecológicos puede no ser suficiente si no garantiza la ausencia de pesticidas. En el análisis realizado por CONSUMER EROSKI sobre productos ecológicos procesados en 2003 se encuentra un dato revelador: una proporción importante de los productos ecológicos analizados contenía residuos de pesticidas prohibidos por la norma.

Asignatura pendiente: mejorar la calidad de los estudios

Estos resultados se oponen a la última revisión sobre la calidad nutricional de los alimentos orgánicos, llevada a cabo por expertos de la London School of Hygiene and Tropical Medicine y publicada en “American Journal of Clinical Nutrition” el pasado julio. Se identificaron 162 artículos relevantes sobre el tema, realizados en los últimos 50 años, pero tan sólo 55 cumplieron los requisitos de calidad satisfactoria. Los estudios debían proporcionar información sobre el sistema de certificación orgánica de los productos, la variedad de cultivo o cría de animales analizados, el contenido nutricional, los métodos analíticos empleados para la determinación y la metodología utilizada en el análisis estadístico.

La evidencia más relevante es la calidad deficitaria de la investigación en este ámbito. A tenor de los datos revisados, se sugiere que los alimentos orgánicos y producidos de forma convencional son comparables en su contenido en distintas categorías de nutrientes (nitrógeno, vitamina C, compuestos fenólicos, potasio, zinc, calcio, magnesio, cobre y sólidos orgánicos). La revisión se centró en el contenido nutricional pero no analizó los contaminantes o residuos químicos en función del método de producción. Los resultados podrían ser distintos, a favor de los productos orgánicos, si se desarrollaran estudios con un mayor rigor científico y una mejor definición de los factores que determinan el valor nutricional de los alimentos.

SALUD HUMANA

En atención a las ventajas potenciales y constatadas en el aspecto nutritivo de los alimentos orgánicos, es probable que los estudios futuros se centren en dilucidar el efecto del consumo continuado de alimentos orgánicos en la salud humana. En los ensayos en laboratorio, la evidencia cada vez es mayor en relación a la proliferación celular y la reparación del ADN a favor de los orgánicos. En los animales, los estudios se centran en los efectos en el sistema inmune y en el desarrollo del peso corporal, mientras que las investigaciones en humanos son escasas e insuficientes y no permiten obtener datos concluyentes.

Autor: Por MAITE ZUDAIRE

Fuente: www.consumer.es

Bienvenida

Noviembre 27th, 2009

Les doy la bienvenida a este blog, didicado a temas de nutrición, salud y bienestar personal. Encontrará información mediante escritos de autores colaboradores y amigos. También encontrarà escritos publicados en otros medios, que reconocerá por la cita de su procedencia, y que se publican con la autorización de la fuente. Podrá dejar sus comentarios y sugerencias en los temas que desee. Serán también bien recibidas las propuestas y sugerencias que me quiera comentar, así como podrá participar en cuantos diálogos se establezcan. Será una satisfacción recibir escrritos o artículos sobre cualquiera de los temas de este blog, en culaquiera de sus categorías.

Gracias por la lectura, gracias por sus comentarios y gracias por su colaboración. Puede usar mi dirección de email, si lo desea.: jaumeborreda@gmail.com

Jaume Borredà.

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