Los frutos rojos reducen el riesgo de infarto

17/01/2013 Comentar »

Los científicos atribuyen el beneficio al alto contenido de las frutas en antocianinas
Publicado en La Vanguardia por Josep Corbella

Una dieta rica en frutos rojos reduce el riesgo cardiovascular hasta un 32%, según una investigación liderada por la Escuela de Salud Pública de Harvard (EE.UU.) que ha analizado datos de 93.600 mujeres sobre un periodo de 18 años. Los autores de la investigación atribuyen el efecto protector de los frutos rojos a su elevado contenido en antocianinas. Estudios anteriores han demostrado que estas moléculas ayudan a proteger el endotelio –la pared interior de las arterias, allí donde se originan los infartos– y a controlar la tensión arterial.

Maduixots

La nueva investigación se ha centrado en el consumo de fresas y arándanos, los frutos rojos más consumidos en EE.UU. Pero también son ricas en antocianinas otras frutas como cerezas, moras, frambuesas, grosellas, uvas negras e incluso naranjas y berenjenas. La similitud de color entre ellas se debe a que las antocianinas son pigmentos que les dan un color rojizo, violáceo o azulado –el tono exacto depende de la acidez de la fruta–.

Según resultados presentados en la revista médica Circulation, las mujeres que toman frutos rojos tres o más veces por semana tienen un riesgo de infarto un 32% más bajo que las mujeres que solo los toman de manera excepcional. Los investigadores han visto que las mujeres que tienen frutos rojos en su dieta llevan en general una vida sana: no suelen fumar, practican actividad física y tienen una dieta rica en fibra y vegetales, sin exceso de calorías y con pocas grasas animales.

Pero el análisis estadístico de los datos ha revelado que el efecto de los frutos rojos es independiente de estos hábitos saludables. Es decir, entre dos personas que lleven una vida igual de saludable, aquella que añada frutos rojos en su dieta correrá un riesgo de infarto un 32% más bajo que aquella que no los coma.

La investigación se ha basado en el segundo Estudio de Salud de las Enfermeras, en el que 116.430 mujeres han aportado datos sobre sus hábitos de vida y la evolución de su salud desde 1989. El análisis se ha restringido a mujeres que tenían entre 25 y 42 años al principio del estudio porque “es un grupo de población sobre el que se han hecho muy pocas investigaciones de prevención cardiovascular”, ha explicado por correo electrónico Aedín Cassidy, coautora de la investigación de la Universidad de East Anglia (Reino Unido). “Hemos demostrado que, incluso a una edad temprana, es importante comer frutas y vegetales para reducir el riesgo de un ataque cardíaco más adelante”.

La obesidad hereditable

06/11/2011 4 comentarios »

Identifican una región genética vinculada con la obesidad

Investigadores de la Unidad de Genética del Complejo Universitario de Badajoz, se dedican al estudio de la obesidad. Han publicado en la revista Obesity Journal los resultados de su estudio sobre la obesidad. Identifican una región genética que “se hereda en bloque y puede generar un riesgo evidente de sufrir esta enfermedad.

Obesidad infantil, vida saludable

Obesidad infantil, vida saludable

Estos investigadores realizaron un análisis masivo de variantes genéticas en más de 200 pacientes afectados de obesidad, antes de los 14 años, y que contaban como mínimo con otros tres familiares que padecían obesidad severa.

Los pacientes fueron seleccionados por expertos que trabajan en el Observatorio Extremeño de la Obesidad.

Tras el análisis masivo de variantes genéticas de las personas sometidas a estudio, que respondían a una población representativa del conjunto, concluyeron la existencia de una región genérica, que supone este “riesgo heredable y transmisible”, del desarrollo de la obesidad.

Los investigadores indican la heredabilidad de la obesidad y su relación con su aparición en la infancia. Calculan que este riesgo alcanza el 34% de las personas que han heredado la combinación de riesgo de sus padres, y señalan que tiene mayor efecto y es más perjudicial entre las mujeres.

Flavonoides artificiales con efectos antimicrobianos

23/10/2011 Comentar »

Los microbios resistentes a los antibioticos

Los microbios son cada vez más resistentes a los antibióticos existentes, por este motivo los científicos tratan de desarrollar continuamente nuevos fármacos. Un nuevo estudio, informa sobre una familia de potenciales moléculas antimicrobianas -flavonoides artificiales-, y descubre que su efecto terapéutico es comparable al de muchos agentes antimicrobianos utilizados en la actualidad.

La mayoría de los compuestos estudiados en la investigación mostraron una amplia actividad contra una gran variedad de bacterias y hongos, sin ser tóxicos para las células de los mamíferos y, por lo tanto, abren una nueva vía para el desarrollo de nuevos tratamientos antimicrobianos.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Buffalo, se centró en compuestos relacionados con flavonoides, moléculas se encuentran naturalmente en muchas plantas y que han mostrado poseer varios efectos positivos para la salud. En lugar de limitarse a estos compuestos ya existentes, los investigadores sintetizaron una variedad de moléculas relacionadas, con el fin de generar un producto con mejor actividad antibiótica.

El estudio demostró que muchas de estas nuevas moléculas son eficaces contra especies bacterianas, como la ‘Escherichia coli’ (Gram negativa) y la ‘Bacillus subtilis’ (Gram positiva); y también contra hongos patógenos, como ‘A. fumigatus’ y ‘C. neoformans’. De acuerdo con el científico principal, el doctor Koffas, “los polifenoles de las plantas se han estudiado en gran medida por sus fuertes propiedades antioxidantes, pero se sabía muy poco acerca de los beneficios para la salud que pueden tener. Nuestro trabajo demuestra claramente su potencial como una fuente –aún sin explotar– de agentes antimicrobianos”.

Un compuesto en particular mostró una actividad especialmente prometedora, y es probable que sirva de guía hacia el desarrollo de nuevos tratamientos antimicrobianos. Además, los investigadores están generando una gama mucho más amplia de compuestos con el fin de identificar propiedades antimicrobianas aún más potentes.

Diferencias entre intoxicación e infección alimentaria

20/10/2011 2 comentarios »

En las infecciones, el alimento es el vehículo ocasional de enfermedad, mientras que en las intoxicaciones es el agente habitual

Virus, bacterias y parásitos son los tres principales riesgos microbiológicos en seguridad alimentaria que acaban, en ocasiones, en enfermedades. Pueden causar tanto infecciones como intoxicaciones. A pesar de que bajo ambos términos a menudo se entiende lo mismo, lo cierto es que no comparten significado. En una infección, la enfermedad está causada por los microorganismos patógenos que se reproducen en el interior del organismo, como virus, bacterias o parásitos, mientras que la intoxicación está provocada por la ingesta de toxinas presentes de forma natural en el alimento o añadidas de manera artificial. En las infecciones, el alimento es el vehículo ocasional. En las intoxicaciones es el agente habitual.

- Imagen: Bob Smith -

Si el trastorno lo origina un alimento contaminado con microorganismos, se habla de infección. Si en cambio se debe a las toxinas producidas por los gérmenes presentes en el alimento, entonces se entiende que ocurre una intoxicación. Los principales patógenos o sustancias tóxicas de cada una de ellas son:

  • Infección alimentaria: bacterias -Salmonella, Listeria monocytogenes, Campylobacter jejuni-, virus -hepatitis A, norovirus y rotavirus- y parásitos -Trichinella spiralis, Anisakis simplex-.
  • Intoxicación alimentaria: Clostridium botulinum, Staphylococcus aureus, Clostridium perfringens y Bacillus cereus. Las sustancias químicas que pueden causar una intoxicación alimentaria incluyen productos químicos, desinfectantes, pesticidas y metales como plomo, zinc o cadmio. Plantas, hongos y marisco son alimentos que pueden causar intoxicación.

La ingesta de alimentos contaminados por microorganismos patógenos o sus toxinas causa toxiinfección alimentaria. Este concepto hace referencia a la acción patógena de los microorganismos, que puede ocurrir a través de los dos mecanismos: la infección y la intoxicación. Los síntomas de las dos son similares. Ambas pueden causar dolores de cabeza, vómitos, dolor abdominal, calambres, diarrea o deshidratación.

Factores que influyen en el desarrollo de infecciones e intoxicaciones

Alimento, tiempo y temperatura son los tres elementos implicados en las intoxicaciones e infecciones, si se dan las condiciones adecuadas. Entre los factores que contribuyen a las enfermedades de transmisión alimentaria, tanto infecciones o intoxicaciones, figuran:

  • Preparación de alimentos con mucha antelación.
  • Mantener los alimentos a temperatura ambiente en lugar de hacerlo en el refrigerador.
  • Contaminación cruzada entre productos crudos y cocinados.
  • Deficiente higiene, tanto de manos como de utensilios y superficies.

Cómo evitarlas

La clave para evitar las enfermedades de transmisión alimentaria es la prevención, que empieza por evitar la contaminación, la destrucción de contaminantes y la diseminación de los patógenos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las 10 reglas básicas para la preparación segura de alimentos son:

  1. Elegir alimentos que han sido tratados con técnicas higiénicas.
  2. Aplicar tratamientos de cocción adecuados.
  3. Consumir de forma inmediata los alimentos cocinados.
  4. Conservarlos refrigerados.
  5. Recalentarlos de manera uniforme.
  6. Evitar el contacto de alimentos crudos con cocinados.
  7. Lavarse bien las manos antes de manipularlos y entre alimento y alimento.
  8. Lavar bien las superficies y utensilios que entran en contacto con alimentos.
  9. Evitar los insectos.
  10. Usar agua potable para cualquiera de los usos.

SÍNTOMAS

Los síntomas más frecuentes de la intoxicación alimentaria son náuseas y vómitos. El tiempo de inicio, o el tiempo entre el consumo de alimentos y la primera señal, es más corto que en el caso de infección. Esto es así porque, en esencia, el organismo reacciona más rápido cuando se experimenta una intoxicación por sustancias químicas (en general, se desarrollan a las dos horas tras el consumo).

Los síntomas más frecuentes de la infección de alimentos son: diarrea, calambres estomacales, fiebre y escalofríos (estos dos últimos son más extraños en el caso de una intoxicación). El tiempo de reacción es mayor porque los microorganismos necesitan tiempo para reproducirse y atacar el organismo.

En la infección alimentaria, uno de los patógenos más involucrados es la Salmonella, capaz de crecer en el intestino. Las principales fuentes de infección son las personas y los animales de sangre caliente. El patógeno llega a los alimentos por la contaminación de los manipuladores de alimentos o, en el caso de huevos y aves de corral, puede estar presente ya en el animal.

En la intoxicación alimentaria, los microorganismos que se localizan en los alimentos producen una toxina que en la mayoría de los casos no se elimina con la cocción. Es muy difícil detectarla porque no se altera ni el sabor, ni el aspecto ni el olor. La única forma de prevención es mantener los gérmenes fuera de los alimentos y estos, a temperatura adecuada.

Por MARTA CHAVARRÍAS

Publicado en: Consumer.es

La alimentación de los niños en verano

18/06/2011 Comentar »

Cómo adaptar la alimentar de los niños en verano

En la época de calor se produce un cambio en el apetito de los niños. Casi todos los niños prefieren las bebidas que la comida. Hay que atender a este cambio de necesidades y estar atentos a los alimentos durante la época de calor.

Foto comiendo sandía

Foto comiendo sandía

Alimentos refrescantes

Detallamos, a modo de ejemplo, algunos alimentos y sugerencias para esta época del verano:

Las frutas de temporada. Aunque algunos niños son reacios a comer fruta es necesario adaptarlas a sus preferencias. Frutas licuadas y tomadas como refrescos. Trozos de diversas frutas en macedonia, mezcladas con yogur, mezcladas con leche o zumo de naranja. Son muy adecuadas porque contienen gran cantidad de vitaminas y minerales.

Verduras del tiempo. Las verduras son un enorme caballo de batalla en la alimentación de los niños. Hay que adaptarlas a sus preferencias. En forma de purés fríos, adornados con algún troce de verdura, queso fresco, … En forma de gazpachos (más líquidos)

Zumos naturales de frutas

Foto Zumos naturales de frutas

Zumos y batidos, aunque ya contemplados en las frutas de temporada, bueno es insistir en la conveniencia de estos productos, que deben ser naturales, hechos en casa, con frutas frescas y procurando no añadir azúcar. Actualmente con los utensilios que existen es muy cómodo y rápido preparar los zumos o batidos, y además siempre son bien recibidos por los niños.

Agua. Debe cuidarse la ingesta de agua, en mayor cantidad que en otras épocas del año. Los zumos y batidos pueden ayudar en este aspecto.

Foto granizado con franbuesa

Foto granizado con franbuesa

Helados y sorbetes. Deben ser caseros, con productos naturales que tengan buenos nutrientes. Para ello pueden servir los zumos y batidos y las frutas del tiempo. Una parte se consumen directamente y la otra se guardan en el congelador. Si se les da formas son más agradables a la vista, y éste es un factor importante en los niños.

Sugerencias para una buena alimentación

En verano se tienen a mano buena cantidad de alimentos naturales, frescos y de gran variedad.

Las frutas y verduras de temporada, son una excelente opción, incluso por su variedad, y ya se ha comentado anteriormente que son fáciles de aplicar y agradables para los niños.

Los horarios de verano, deben cuidarse. En verano es muy fácil saltarse los horarios, pero no es lo más apropiado para los niños. Deben se seguirse las rutinas a las que están acostumbrados los niños, que también ayuda a su apetito.

El desayuno, es importante para empezar el día. Debe contener zumos, leche o yogur y cereales.

Foto de gelatinas naturales

Foto de gelatinas naturales

Evitar los fritos, que normalmente son los menos saludables. El uso de la plancha es importante. También sirven los guisados (con prudencia), los cocidos y asados.

Respetar las digestiones, especialmente antes de los baños. Hay que tener cuidado en evitar los cortes de digestión, que tienen malas consecuencias.

Las meriendas, muy fáciles con un simple tentempié, y algún zumo o líquido. Los bocadillos son más recomendables que la bollería.

Foto: desayuno con lácteos, frutas y cereales

Foto: desayuno con lácteos, frutas y cereales

Composición de la dieta

Debe procurarse un buen equilibrio en la composición de la dieta, de las comidas de los niños. He aquí algunos datos:

Las grasas, no deben sobrepasar el 30% del consumo diario de calorías. Cuidado las grasas contienen gran cantidad de calorías. Téngase presente que en este capítulo se hallan los aceites, la mantequilla, los huevos, la margarina y las grasas animales.

Los hidratos de carbono, deben representar el 60% de las calorías diarias de la dieta. En este capítulo están el pan, los cereales, la pasta, el arroz, las legumbres y los frutos secos.

Foto: Puré frio de zanahoria

Foto: Puré frio de zanahoria

Las proteínas, esenciales para el desarrollo y crecimiento de los niños. Deben representar el 30-35% de las calorías diarias. En este capítulo se encuentran la carne, el pescado y los huevos. Las proteínas vegetales necesitan ser complementadas por otros alimentos (legumbres, arroz, fruta,…)

Hay que cuidar la alimentación de los niños y atender a las exigencias providentes del calor y del tiempo vacacional.

Jaume Borredà

Las fresas y el corazón

22/05/2011 1 comentarios »

Fresas, folatos y salud del corazón

La primavera, temporada natural de las fresas, es el momento idóneo para consumir estas frutas, con una composición extraordinaria de fitoquímicos antioxidantes

Un número creciente de estudios epidemiológicos sugieren una asociación consistente entre el consumo de una dieta rica en vegetales y una menor incidencia de enfermedades crónicas. Entre estas últimas figuran las cardiovasculares, neurodegenerativas y diversos tipos de cáncer. La gran variedad de frutas y hortalizas disponibles y su compleja composición hacen difícil la explicación de los beneficios potenciales para la salud de estos alimentos. Igual de complicado es identificar los compuestos químicos y los mecanismos de acción directamente implicados en los efectos saludables detectados. En las últimas décadas, se han considerado subgrupos de vegetales para evaluar de manera específica su asociación con la salud y/o la prevención de enfermedades. Las frutas rojas, entre ellas las fresas (también frambuesas, arándanos, moras, grosellas), son uno de los grupos estudiados. Además de nutrientes comunes a otras frutas, como la fibra, la vitamina C o el ácido fólico, se han identificado en su composición diversidad de sustancias con interesantes actividades biológicas. Esto invita a considerar las fresas como una fruta muy atractiva tanto por su sabor y posibilidades culinarias, como por ser fuente óptima de antioxidantes. Desde marzo hasta junio se extiende una época idónea para saborear estas frutas dulces, sabrosas, aromáticas, refrescantes y delicadas.

Aumento de folatos y mayor protección del corazón

- Imagen: La.blasco -

Se han investigado los posibles efectos de un consumo prolongado de fresas (6-8 unidades al día) en la concentración plasmática de folatos, homocisteína y proteína C reactiva (PCR). Una deficiencia de folatos puede derivar en niveles elevados de homocisteína en sangre (hiperhomocisteinemia). Las investigaciones recientes han asociado este aumento plasmático de homociesteína y PCR con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, infarto de miocardio y otras patologías cardiovasculares. Estos estudios sugieren que un consumo moderado de fresas puede implicar un aumento significativo de los niveles de folato en plasma, con la consiguiente protección para la salud del corazón.

Una ración de 250 gramos de fresas provee la mitad de los requerimientos diarios de folatos

Diferentes estudios analíticos revelan que los niveles de folatos varían en las fresas desde 30 hasta 99 mg por cada 100 g de peso fresco, por lo que se estima que el valor medio ronda los 65 mg. En la concentración de éste y otros nutrientes influyen diversidad de factores como la variabilidad genética, las condiciones ambientales, el método analítico e, incluso, el año de cosecha, según advierten los estudios. Las ingestas dietéticas de referencia de esta vitamina para una persona adulta sana se estiman en 300 miligramos diarios, 200 mg para niños entre 6 y 9 años y 150 mg para niños de 4 y 5 años. Para los más pequeños, de 1 a 3 años, que ya pueden iniciarse en el consumo de fresas, la cantidad de referencia es de 100 mg.

Aprovechar el consumo de fresas durante los meses que dura la temporada se revela interesante como aporte dietético de folatos. Una ración de 250 gramos de fresas suministra alrededor del 50% de la ingesta diaria recomendada. Son fuente óptima de esta vitamina al consumirse, en general, frescas o poco elaboradas, a diferencia de otros vegetales que pierden vitaminas durante el cocinado o en las preparaciones previas (remojo, corte…).

Vitamina C y más antioxidantes

Son necesarios tan solo 100 gramos de fresas para cubrir el 100% de las ingestas de referencia de vitamina C, que se estiman en 60 miligramos, con el valor añadido de aportar multitud de compuestos con un potente poder antioxidante, como ácido elágico y ciertos flavonoides: antocianinas -le proporcionan su color característico-, catequinas, quercetina y kaempferol, entre otros.

Las fresas, además de vitamina C, tienen multitud de compuestos antioxidantes con numerosas actividades biológicas saludables

Muchos estudios muestran un amplio rango de actividades biológicas de los compuestos fenólicos antioxidantes naturales en las fresas, desde la capacidad antioxidante hasta la modulación y control del crecimiento celular en la prevención del cáncer. Otro mecanismo de acción de los compuestos fenólicos de las fresas se refiere a la capacidad de inhibir enzimas como la ciclooxigenasa, responsable del desarrollo de la inflamación, un mecanismo común en el desarrollo de muchas enfermedades crónicas.

Cabe señalar que el mayor porcentaje de estos interesantes hallazgos proceden de estudios “in vitro”, en laboratorio, y poco se sabe de los efectos sobre la salud de los fitoquímicos, una vez ingeridos como parte de la propia fruta, absorbidos y metabolizados. No obstante, se postula que la sinergia entre estos compuestos antioxidantes, que solo se aprecia cuando se come la fruta (y no sus componentes aislados en forma de suplemento), expliquen los potenciales efectos protectores y promotores de la salud. Por esta razón, y porque son más los beneficios que reporta el consumo de fresas que las contraindicaciones (alergia y reacciones locales en personas alérgicas al ácido acetilsalicílico por su contenido en salicilatos), la temporada natural de fresas se convierte en una ocasión extraordinaria para saborear esta fruta dulce y aprovechar sus beneficios.

SABROSAS RECETAS CON FRESAS


- Imagen: Keith Williamson -

Las fresas, al ser unas frutas tan delicadas, merecen un cuidado especial en la cocina. Su presentación se primará con elaboraciones sencillas, que requieran la mínima manipulación, con el fin de preservar en lo posible su interesante valor nutricional.

Una ración de fresas proporciona una buena dosis de nutrientes reguladores, como la vitamina C y los folatos, oligoelementos (potasio y magnesio) y fibra, con el valor añadido de su escaso aporte energético: apenas 30 Kcal por cada 100 gramos. En la elaboración de las recetas, se pensará en la combinación idónea de nutrientes para que el plato, además de resultar apetitoso, cumpla con su función dietética. Esto se consigue al servir las fresas al natural, enteras, en batido o mezcladas con otras frutas en forma de zumo, con naranja, kiwi o zumo fresco de ciruelas, en brocheta. Conviene que la nata sea solo un elemento decorativo. Se puede dar un toque original a las recetas si se añaden las fresas en láminas finas a una ensalada de lechugas, zanahoria y manzana golden o a una de endibias con anchoas y vinagreta de fresas, a las cuales aporta el contrapunto dulce.

Sugerencias de bocados delicatessen con fresas que se reservarán para ocasiones excepcionales son las recetas de copa fría de fresas con nata, delicados bocados de bavarois de fresas o como elemento decorativo de una tarta de requesón. Además, se emplean para decorar gran cantidad de postres y helados, y con ellas se elaboran mermelada, confituras, jaleas, mezcladas con yogur, polos y sorbetes.

FRUTA DELICADA

Las fresas son frutas muy delicadas, por lo que se han de consumir al poco tiempo de su recolección para evitar el deterioro físico y de valor nutritivo. Si no se van a consumir de inmediato, se pueden conservar hasta tres días si se guardan en la parte menos fría del frigorífico, esparcidas (no sobrepuestas) para que no se dañen entre ellas con su propio peso. Antes de su consumo, se deben lavar con agua para eliminar impurezas y evitar posibles riesgos para la salud. El mejor momento para consumir fresas es la primavera. Si es posible, se escogerán gruesas, brillantes, frescas, con los tallos intactos y un color y un aroma inconfundibles.

  • Autor: Por MAITE ZUDAIRE
  • Publicado en Eroski